La traílla y la deportividad en las carreras de galgos
En el apasionante mundo de las carreras de galgos, la traílla es mucho más que un simple accesorio. La traílla es un elemento fundamental para garantizar la deportividad y la igualdad en las carreras de galgos. Por eso, su uso es obligatorio en las competiciones oficiales, y gracias a su diseño, permite liberar al mismo tiempo a los dos galgos que participan en cada carrera, evitando ventajas o desventajas desde el inicio.
La traílla, un trabajo artesanal

Traílla artesanal
La traílla es fruto del trabajo artesanal de los guarnicioneros, verdaderos expertos que, generación tras generación, siguen utilizando el cuero como material principal por su resistencia y fiabilidad.
Pero no basta con fabricarla bien: para que cumpla su función a la perfección, necesita un cuidado continuo. A lo largo del año, es imprescindible engrasarla con un paño impregnado en aceite de pata de buey, sin olvidar el interior de la correa. Así nos aseguramos de que el cable deslice suavemente en cada suelta y que los galgos puedan correr libres, como debe ser.
Las partes de la traílla
Conocer las partes de la traílla nos ayuda a entender su importancia y el cuidado que requiere. Estos son sus componentes principales:
Empuñadura
Está formada por una muñequera de cuero, que se conecta mediante un cable o cuerda al resto de la trailla, y un asidero de madera que se une a la correa de cuero.
Correa
La correa comienza en la empuñadura y termina en el tornillo. Su interior es hueco, ya que alberga el cable o cuerda que hace posible la suelta de los galgos.
Cable
El cable conecta la empuñadura con el tornillo. En su extremo tiene un pasador metálico, que es pieza clave para el correcto funcionamiento del mecanismo. Es fundamental que esté siempre en buen estado.
Tornillo
Se trata de una pieza metálica que puede girar sobre sí misma, evitando que los galgos se enreden. Por un lado, se une a la correa, y por el otro, a los collares. En su parte inferior tiene unas hebillas donde se colocan los collares, sujetos por el pasador del cable.
Collares
Los collares son especiales: no están cerrados por completo. En un extremo tienen un agujero, y en el otro están sujetos al tornillo. Este agujero es donde se aloja el pasador. Es importante que los collares no sean demasiado anchos, ya que podrían causar daños en el cuello de los galgos al tirar.
El soltador: una labor delicada
El trabajo del soltador es una de las tareas más difíciles y meticulosas de una carrera. Es el encargado de enganchar la traílla a los galgos participantes, tratándolos siempre con mimo, cariño y atención, para no desgastarlos antes de la prueba.

Soltador en una carrera de galgos
El protocolo establece que el galgo con collar rojo se sitúe a la izquierda, mientras que el galgo con collar blanco lo haga a la derecha. El soltador lleva la traílla sujeta al brazo mediante la muñequera de cuero, sosteniendo el resto del instrumento por la empuñadura de madera. Así, el cable queda sin tensión y los galgos van sujetos de forma cómoda.
En el momento de la suelta, cuando el juez soltador da la señal, el soltador suelta suavemente la empuñadura de madera. Esto hace que el cable se tense y se deslice por el interior de la correa, liberando el pasador y, con él, los collares. Los galgos quedan libres para iniciar la carrera.
Es muy importante que en este instante no haya movimientos bruscos, ya que un tirón podría dañar a los galgos o hacerles perder de vista la liebre, afectando así al desarrollo de la carrera.
La traílla, una herramienta que simboliza respeto y pasión
La trailla no es solo un instrumento; es un símbolo de la pasión, el respeto y la tradición que envuelven este deporte. Cuidarla y utilizarla bien es un reflejo del compromiso de todos con el bienestar de los galgos y la pureza de la competición.

Soltador soltando a galgos
